Anatomía de un buen prompt: las 8 capas que la IA necesita
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Cuando una IA responde algo genérico, casi nunca es culpa de la IA. Es que le faltó información. Un buen prompt no es una frase ingeniosa: es un pedido completo, como el que le harías a una persona que empieza a trabajar contigo hoy y no sabe nada de tu proyecto.
Para no olvidarte de nada, sirve pensar el prompt en ocho capas. No todas las tareas necesitan las ocho, pero cada capa que falta es algo que la IA va a tener que adivinar.
1. Rol: quién es la IA
Decirle a la IA qué papel cumple cambia el vocabulario, el nivel de detalle y el criterio con el que responde. «Eres especialista en redacción publicitaria con 10 años escribiendo para pequeñas marcas» da mejores resultados que «eres un experto». Hay una guía entera sobre cómo elegir el rol.
2. Contexto: quién eres y para quién es
Es la capa que más falta. Qué negocio o proyecto tienes, quién va a leer el resultado, para qué se va a usar, qué ya probaste. Tres o cuatro datos reales alcanzan para que la respuesta deje de ser genérica. Si una restricción es importante, explica también el porqué: la IA la aplica mejor cuando entiende el motivo.
3. Objetivo: la tarea y el entregable
Un verbo claro y un resultado concreto. No es lo mismo «ayúdame con mi web» que «escribe los textos de la sección de precios, con tres planes». Decir el entregable (tres versiones, un texto final, un plan) evita que la IA elija por ti.
4. Pasos o preguntas específicas
Si fueras el experto, ¿qué te preguntarías antes de empezar? Esas preguntas son instrucciones. «Empieza con un gancho en la primera línea», «compara enero con febrero», «explica qué hace cada parte del código». Si el orden importa, numéralas.
5. Ejemplos
Un ejemplo vale más que diez adjetivos. Si tienes un texto que te gusta, pégalo y aclara si es para copiar el tono, el formato o solo como inspiración. Si no tienes, pide que la IA te proponga dos variantes distintas. Lo explicamos en detalle en ejemplos en un prompt.
6. Límites
Largo máximo, tono, presupuesto, lo que no hay que tocar. Funcionan mejor en positivo: «usa frases cortas» es más claro que «no escribas frases largas».
7. Formato
Tabla, lista, texto listo para copiar, un bloque de código por archivo. Si no lo pides, la IA elige, y probablemente tengas que reescribir.
8. Criterios de éxito
Cómo vas a saber que el resultado sirve. «Se entiende en una sola lectura», «cada conclusión tiene un número que la respalda», «funciona en el celular». Le dan a la IA una lista para revisar su propio trabajo antes de entregarlo.
Un ejemplo completo
Pedido original:
Escribe un post para mi café.
Con las ocho capas:
Eres especialista en redes sociales para cafeterías de especialidad.
Tengo un café en Rosario que abrió hace 6 meses. Mis clientes son
estudiantes y gente que trabaja con la computadora. Esta semana
lanzamos un combo de café filtrado + medialuna a precio promocional.
Escribe 3 versiones de un post de Instagram para anunciar el combo.
- Empieza con una frase que frene el scroll.
- Menciona que hay wifi y enchufes.
- Termina invitando a venir esta semana.
Ejemplo del tono que me gusta:
«Lunes gris, café de verdad. Te esperamos con la mesa junto a la ventana.»
Máximo 60 palabras por versión. Sin hashtags genéricos.
Entrégalas en una lista numerada.
Una buena versión se entiende en 3 segundos y da ganas de venir.
La segunda versión no es más larga por capricho: cada línea responde una pregunta que la IA se habría hecho. Por eso acierta a la primera.
Cómo practicarlo sin memorizar nada
No hace falta aprender las ocho capas de memoria. El coach te hace una pregunta por capa, con opciones para tocar, y arma el prompt contigo. Después de usarlo un par de veces, vas a empezar a escribirlas solo.